domingo, 17 de febrero de 2008

Cuando la raíz es el Amor....


Foto de la Villalvazo(Frida o como usted guste)


Comentario de Frida o de la Villalvazo como usted guste
Este escrito es de un colega psicólogo "azul francés", casualmente me han llegado comentarios en los cuales se me cuestiona el trabajo que vengo realizando en Oaxaca desde hace ya un año tres meses y una de las sugerencias es que deje de hacerlo que nadie me lo va a agradecer que ya mejor piense en el futuro sé que quien me dice esto es porque me aprecia (eso quiero pensar) sin embargo...no estoy buscando con la labor que realizo que alguien me lo agradezca, simple y llanamente es la conciencia de no darme la vuelta y dejar de hacer lo mucho o poco que puedo realizar, sobre todo después de ver lo que he visto, sí la situación económica es dura y no es sencillo vivir de "donaciones" para comprar material y seguir trabajando y obvio me ayuda más o menos para realizar la comida diaria que se hace una vez al día. No me pongo en papel de sacrificada al contrario el trabajo que se hace lo hacemos con toda la coherencia y dignidad que se tiene.Los videos que se tomaron el 16 de julio en la agresión del gobierno estatal contra los oaxaqueños se están usando como pruebas ante la SCJN, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y La Comisión Civil Internacional de Observación de Derechos Humanos los tiene como evidencias de lo que sucedió ese día, esto es lo que alimenta el trabajo que se lleva a cabo desde este estado con ayuda de quienes pueden y quieren seguir contribuyendo a nuestro trabajo. Agradezco los comentarios y sugerencias al blog y al trabajo que realizamos en las radios.




Cerca de un arroyo de aguas frescas, había un pequeño bosque. Los árboles eran muy variados. Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfumes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.

En cambio un laurel dijo: "Yo, mejor, voy a invertir mi savia en tener una buena raíz: así creceré y podré dar mis hojas a todos los que me necesiten".

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes! Y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiempo, mirándose y riéndose de los demás.

El laurel sufría a cada instante esas burlas. Se reían de él, señoreando sus flores y perfumes, meneando el abundante follaje.

¡Laurel !...(le decían) ¿para qué quieres tanta raíz? Mira a nosotros, todos nos alaban porque tenemos poca raíz y mucha belleza.

¡Deja de pensar en los demás! ¡ Preocúpate sólo de ti!
Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba amar a los demás y por eso tenía raíces fuertes.

Un buen día, vino una gran tormenta, y sacudió, sopló y resopló sobre el bosque. Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados, que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los volteara.

En cambio el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, apenas si perdió unas cuantas hojas.

Entonces todos comprendieron que lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles, no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón... allí... en tu alma...Y es:

¡EL AMOR!.. AL PROJIMO

YO TE NOMBRO LIBERTAD, CREANDO CONCIENCIA
VERONICA VILLALVAZO
solo tengo mis ojos y mi mente como herramienta para trabajar
FRIDA

ES UN HONOR, ESTAR CON OBRADOR

4 comentarios:

PEPMAC dijo...

Estimada Generala, no me cabe la menor duda de que tus raíces son fuertes, muy fuertes.

Se que no buscas agradecimientos, sin embargo yo te agradezco tu trabajo y esfuerzo, y se que Oaxaca te lo agradece, México lo agradecerá y de igual manera el mundo entero.

Frida dijo...

Pues mil gracias mi Adelo, le agradezco su comentario y possssss seguimos pa lante. espero verlo el domingo

PEPMAC dijo...

Eso seguro, no me lo pierdo, usté me dice a donde le llevo su cafe.

PEPMAC dijo...

Se me olvidaba Generala, llévese algunos vídeos el domingo, a ver cuantos me puedo agenciar.