domingo, 3 de febrero de 2008

Vocheros vs Amolaus

FCH regulará mercado automotriz a favor de monopolios

Bueno, dice la Volks Wagen de México (sépase amable lector que es la única planta a nivel mundial que fabrica los autos de esa firma) que el indiscriminado ingreso de los autos extranjeros usados al país deteriora y perjudica severamente el mercado y la inversión.

En palabras de Martin Winterkorn, todopoderoso de la compañía, es decepcionante el desarrollo del mercado interno mexicano precisamente por este asunto de la Competencia Desleal que la falta de control del mercado de eso autos usados representa como serio enemigo para la VW. Curiosamente hasta ahora ninguna otra compañía se ha quejado pero no creo que tarden en añadirse a la voz de los alemanes que se quejan de esos autos usados que ni siquiera son mexicanos.

Comencemos por la utopía que representa hablar de Autos Mexicanos porque hasta donde la historia mundial nos ha brindado conocimiento nunca se han creado autos mexicanos. Es decir, no existe un auto llamado Moctezuma o Cuitlahuac o ya de menos Pancho López o un auto llamado Auto del Pueblo por lo que dificilmente veo que se pueda mencionar una empresa mexicana automotriz. Ahí radica el eje del problema en mi forma de ver las cosas.

Pero analizando mas a fondo. Como a todos lo monopolistas beneficiados por el panismo, a Martin Winterkorn le preocupa sobremanera que la que históricamente había funcionado como la más barata y productiva planta industrial del mundo, se venga abajo como parte del efecto dominó que la economía de la administración blanquiaul ha demostrado querer poner a favor de ciertos grupos de privilegio. En palabras de a peso, a Winterkorn le asusta que el colapso económico pueda echarle a perder su ideal fuente de sustento como es la planta VW en la ciudad de Puebla y que al ciudadano migrante se le ocurra crear una epidemia de manía DUB por los autos chocolate y de ese modo llevar a la quiebra a una compañía que, asustada porque Hitler perdió la guerra, vino a enquistarse en un país que nunca le ha cobrado gran cosa de impuestos.

Al señor Twinky Wonder, no perdón, Winterkorn (Maíz Invernal?), no parece importarle mucho que un país, de la ideología que sea, le es vital crear empresa casera y competir libre y soberanamente con las trasnacionales cuyo capital al fin y al cabo siempre se va del país casi libre de cargos fiscales y cuyos beneficios en salarios se limitan a los de ley sin mejorar en mucho el salario de otras empresas como, digamos, Telmex o CFE. Cierto es que la planta VW de Puebla ha mantenido por años y años a buena parte de la población de la ciudad pero también es verdad que en todo ese periodo México ha estado sujeto a la volatilidad de su moneda con respecto al predominio del dólar que, por cierto, aún no me explico -y que un exprto en finanzas me lo diga- cómo es que tenemos que depender tanto de una moneda cuya excesiva edición no es ni remotamente probable que esté respldada en volumen por el oro suficiente en el Knox Fort

La cosa es que el mexicano promedio tiene que buscar el modo de hacerse de un vehículo por razones varias: trabajo, negocio, cosecha, educación y en minorías por comodidad y en el caso de los que ganan poco es muy común que no puedan aspirar a embarcarse en un crédito de un Beetle porque saben que a la larga se está echando la soga al cuello. Resulta irónico que un auto chocolate resulte más fácil de legalizar que comprar un auto ensamblado en México.

A Winterkorn parece no importarle la realidad de un México sin fondos controlados y con una economía en manos de grupos de poder y de hecho parece convenirle tal idea ya que ha motivado que Felipe Calderón añada a sus ineptitudes el regularizar el mercado a favor de monopolios como VW y mermar así el ya de por sí precario bolsillo del ciudadano promedio.

Otro punto que el alemán no abre ante los medios es que el mercado oriental de autos, que resulta más económico, le hizo perder terreno en lo que de verdad es su más importante fuente de ingresos: los Estados Unidos. Basta analizar detenidamente las circunstancias reales del asunto, y no se necesita ser muy inteligente por cierto, para darse cuenta que Winterkorn intenta valerse del gobierno federal para rentabilizar su producción abaratándola más, monopolizando el consumo mexicano y asegurando de ese modo la exportación a Norteamérica para al mismo tiempo abatir el creciente mercado chino y japonés.

Supongo que para el más lento de razón resulta claro que este gabinete se está esforzando en favorecer a los mismos grupos minoritarios de poder empresarial que los fueron apoyando veladamente por años y hacerse del, insisto, poder del país para convertirnos en una nación con privilegios para los monopolios internacionales y bloquear el crecimiento de las empresas netamente mexicanas creadas por iniciativa de cooperativas o emprendedores sin ascendentes extranjeros.

Es cada vez mas evidente que FCH obedece a intereses de cúpula y no a los de una nación.

Messy Blues

Sí es un Honor estar con López Obrador, no me avergüenza pero esa frase es del Pepmac, permítanme respetarla

2 comentarios:

Messy Blues dijo...

Ahí disculpa el atrevimientode autocopypastearme lo que publiqué en la grilla pero tu dijites vale. Oye por cierto, reduje las síntesis informativas (I y II) a un par de widgets para que la gente las pueda leer cuando quiera y no dejar que se estén yendo pabajo, ta gueno man?

PEPMAC dijo...

Ese mi Messy, este es tu blog y puedes hacer y deshacer a voluntad.

Bienvenido Men