lunes, 16 de junio de 2008

Jorge Gómez Naredo La necedad de privatizar

Jorge Gómez Naredo
La necedad de privatizar
El Occidental
16 de junio de 2008

Desde que Felipe Calderón envió su iniciativa de "reforma energética" (que en realidad solamente es una "reforma petrolera") a la Cámara de Senadores, muchos intelectuales y científicos se han declarado en contra de ella porque, aducen, privatiza el petróleo mexicano. Los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (conformado por el PRD, el PT y Convergencia) tomaron las sacrosantas tribunas del poder Legislativo para que se diera un debate, para que las personas que tenían algo que decir lo dijeran y, a partir de dichas reflexiones, se tomara responsablemente una decisión. El debate se logró, a pesar de la intentona del PAN y del PRI de pasar fast track la mencionada reforma.

Al principio, todos, hasta quienes habían criticado las tomas de las tribunas de las cámaras de Senadores y de Diputados, aplaudieron el debate. Han participado en las mesas de discusión intelectuales, científicos, miembros de la sociedad civil y representantes políticos. Se ha dicho mucho y, sin duda, quienes han ganado la partida son los que piensan que la reforma energética presentada por Calderón es dañina para el país.

La semana pasada, Germán Martínez, presidente del PAN, decidió, por órdenes de Felipe Calderón (aunque ambos lo nieguen) destituir a Santiago Creel como coordinador de los senadores panistas. Esta acción fue porque, según los que están obsesionados por aprobar la "reforma energética", el ex secretario de Gobernación no había hecho su labor de un modo convincente. Pusieron en su lugar a Gustavo Madero, un legislador que parece bufón y que repite lo que sus jefes le dicen que diga. Tan es así que el miércoles pasado mencionó, en tono de mofa, que al finalizar los foros los reporteros y el personal de seguridad de la Cámara de Senadores deberían obtener "un diploma de expertos en energía, con valor curricular", por "chutarse" las palabras de las personas que "estamos trayendo: puras lumbreras". ¿Acaso estas son palabras de un legislador?, ¿qué respeto hay por los intelectuales y científicos mexicanos? Para rematar, adujo que quienes tomarán la decisión de aprobar o rechazar la reforma energética son los legisladores y nadie más: ¡qué democrático!

Las palabras de Gustavo Madero definen claramente la estrategia de Felipe Calderón: minimizar y denigrar el debate. Para ellos, no hay palabra, no existe argumento científico ni económico que valga: quieren privatizar Pemex.

Felipe Calderón, en su gira por España, dio a entender que la aprobación de su iniciativa de reforma es un hecho. Incluso, él mismo minimizó los debates: "rescataría que hasta el momento [en el debate] no se ha disputado elementos centrales de mi propuesta". Es decir, el debate no sirve. La altura de miras de Calderón es bastante limitada. Arguye que los temas abordados en las mesas de discusión son "ideológicos". En pocas palabras, para Calderón, si no se dice lo que él quiere que se diga en los debates, los debates, simple y llanamente, no sirven.

Al Gobierno federal no le interesa que se discuta su propuesta, que se planteen puntos de vista, que se hagan otras iniciativas o que la gente, el pueblo de México, exprese su parecer respecto al petróleo. Él quiere aprobar ya, y rápido, su "reforma", porque en ella se privatiza y porque así se lo exigen sus amos, sus jefes, las personas que lo impusieron en la presidencia. Ante las magistrales defensas de la no privatización de Pemex en los debates, ¿qué hace Calderón?: minimizar, decir que no se trata su propuesta, mentir.

Es claro lo que busca el gobierno federal: la privatización de Pemex. Y la busca porque así lo planeó el panismo antes de las elecciones de 2006. Calderón y compañía tienen miedo a la consulta pública. Por eso ahora han comenzado a establecer una estratega (de mentiras, pues es a lo que están acostumbrados) donde se diga que los debates no sirven de nada y que la consulta pública es anticonstitucional: son tan obvios en su intento por privatizar Pemex. Depende de la sociedad si se deja engañar por estos personajes o si grita fuerte y enérgicamente un "hasta aquí".

jgnaredo@hotmail.com

Pemex NO se vende, SE DEFIENDE hasta con los dientes.

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