martes, 28 de septiembre de 2010

Con armas químicas -fósforo blanco, nápalm, mark/77- bombardearon a las FARC y a campesinos en Colombia



Publicado por: TONATIUH MALDONADO.


Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Alguien me dijo en alguna ocasión que “en la guerra y en el amor todo se vale” y seguramente lo señaló para no tener prejuicios, vergüenzas, miedos cuando se hace el amor; pero en la guerra afortunadamente hay muchas prohibiciones y sanciones para aquellos que arrojan bombas contra las escuelas, hospitales, zonas habitacionales y también para quienes arrojan bombas químicas que no solo matan sino que incendian toda un zona y destripan a niños, mujeres y ancianos inocentes.


Pero esto de las “prohibiciones y sanciones” es una total falsedad porque los EEUU estrenaron sus bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki hace más de 60 años, usaron bombas químicas (NAPALM) en los sesenta en Vietnam, se valieron de armas (fósforo blanco) en Irak y Afganistán y ahora están usando las mismas bombas contra la guerrilla colombiana. ¿Qué diría el mundo si bombardearan Washington, Nueva Cork o California las fuerza de Osama Bin Laden?

2. De los bombardeos de los EEUU en el mundo ningún medio de información, la ONU, o gobierno nacional dicen nada, cuando más informan de manera tergiversada desinformando a televidentes o radioescuchas; pero cuando se habla de las FARC, del ETA, de los árabes, de los gobiernos de Castro, Chávez, Morales, de luchadores sociales de todo el mundo, entonces la rabia y todas las blasfemias y calumnias de gobiernos y medios salen a relucir contra los rebeldes. Ellos, los capitalistas con sus instrumentos y sus poderosas armas, siempre están a la ofensiva porque tienen todo el poder; nosotros, por el contrario, siempre a la defensiva. Y cuando el pueblo ha tenido la oportunidad de actuar contra sus enemigos los perdona como si estos no fuera asesinos. Me recuerda algún pasaje de película cuando el macho grita: “mátame cobarde porque si me dejas vivo yo si te voy a matar”. Y así sucede.

3. Acabo de recibir un comunicado de un investigador que dice: “Las fotografías del cadáver del "Mono Jojoy" volvieron a mi memoria -escribe Juan Carlos Valle, analista internacional- las dantescas escenas en Faluya (2004) y la Franja de Gaza (2009), cuando los ejércitos invasores utilizaron, contra toda norma internacional, el fósforo como arma letal para hacer salir de sus túneles a los combatientes y civiles que se resguardaban en ellos. No hay lugar a dudas: con fósforo mataron al "Mono Jojoy". Los cuerpos inflados como globos y semiderretidos como si fueran de cera son la prueba fehaciente de la presencia de este elemento químico utilizado ilegalmente como arma de guerra. ¿Pedirle una investigación a la ONU? ¡Jua, Jua, jua! La ONU ha avalado los más horrendos crímenes contra la humanidad y luego sale a darse golpes de pecho y a "reconstruir" lo que ella misma colaboró a dañar”.

4. No tengo la menor duda que las siete bases militares yanquis en Colombia no sólo están allí como un adorno o simplemente planeando la oportunidad para “una lejana” invasión a Venezuela o a Bolivia. No, nada eso; de ellas salen diariamente decenas de aviones y helicópteros que están trazando blancos por medio de instrumentos nucleares, rayos láser o ultravioleta y más instrumentos sofisticados que ubican campamentos en medio del bosque. La altura del satélite permite –según especialistas- detectar grandes espacios, proporcionando una visión amplia de los hechos geográficos. Una fotografía aérea a escala 1: 18.000 capta en una solo imagen una superficie aproximada de 16 kilómetros cuadrados, que asciende a unos 49 kilómetros en caso de fotografía de mayor altitud. Es por eso que se puede demostrar que de esas bases militares salió toda la fuerza de 30 aviones, 27 helicópteros y 600 militares que bombardearon el campamento.

5. ¿Qué harán los guerrilleros de las FARC para evitar que cientos de aviones sigan asesinando a miles de campesinos de la zona y a guerrilleros heroicos que llevan décadas luchando? ¿Se tocarán el corazón para “que no siga corriendo sangre” y se rendirán pensando en que si se entregan no serán asesinados? ¿Colocarán como escudos a los militares y políticos sátrapas y corruptos que (como la “liberada” Ingrid Betancourt) tienen secuestrado? ¿Desempolvarán sus armas tumbaaviones para pasar a la ofensiva? ¿Decidirán al fin defenderse bombardeando edificios públicos por aquello de “ojo por ojo? Es difícil saber cuál será la respuesta de las FARC y del ELN que recién declaró que ahora marcharán juntos en sus luchas contra el gobierno de Santos/Uribe/Obama. Lo que se vislumbra es ya una guerra abierta total entre el sanguinario presidente Santos y los yanquis contra los campesinos y las FARC.

6. Si como dice la Clinton Colombia es el espejo de México, ¿estarán acelerando una mayor intervención militar y demás órganos de gobierno yanqui para invadir la frontera mexicana y desde allí controlar con más eficiencia el país? ¿Será una buena coyuntura para que los trabajadores mexicanos abran los ojos y se unan para luchar abiertamente contra una intervención? No sabemos lo que muy pronto pueda suceder en América Latina, pero de pronto surgen coyunturas –al parecer espontáneas- que no vislumbramos en nuestros análisis formales. El bombardeo de aviones a los campamentos guerrilleros en Colombia debe ponernos muy atentos porque indican que los problemas en Latinoamérica presagian guerra civil en la que los trabajadores y luchadores sociales del mundo no podemos ser imparciales; sabemos desde hace siglos quienes son los agresores y quiénes los agredidos; quiénes se roban las riquezas y quiénes la defendemos.

7. Lo que no puede olvidarse es que mientras subsistan las condiciones sociales, económicas y políticas que llevan a los pueblos a defender y a los guerrilleros a empuñar las armas –como dice el investigador Valle- ni con fósforo lograrán impedir que otros "Monos Jojoy" se levanten contra la injusticia en Colombia. Entonces, la insurgencia se creerá con el mismo derecho a utilizar estas mismas armas y estrategias y nadie podrá levantar la voz. El establecimiento colombiano está envalentonado y se cree y ve como ganador. La historia le dará otra bofetada más. La guerrilla seguro reacomodará sus cuadros y buscará nuevas estrategias para enfrentar su debilidad aérea y este nuevo hecho de guerra sucia. Tortuoso camino le queda a Colombia si este conflicto no para. No nos queda más que estar atentos y vigilantes para intervenir en defensa de los pueblos en sus luchas de liberación.



El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.Manuel Vicent (1936-?) Escritor español.

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