miércoles, 24 de octubre de 2012

Últimos atentados terroristas en Siria y la dudosa neutralidad de la ONU

martes, 23 de octubre de 2012 Juan Francisco Coloane Después de los últimos atentados terroristas en Siria y por la forma en que se ha encaminado el proceso de derrocar al gobierno en Siria, no es desmesurada la observación de que el rol de la ONU en este conflicto que lleva 20 meses y miles de víctimas de todo tipo, no ha sido imparcial ni neutral. Este atentado en el barrio de Bab Touma, ha sido uno de los mas graves de los últimos meses y la ONU al no actuar con mas determinación para denunciar el terrorismo y las hordas de criminales que se infiltran por Turquía, El Líbano y Jordania está contribuyendo a que la situación se deteriore aun mas. Reducida a un Consejo de Seguridad dividido y con un Secretario General presionado, actuando a veces como vocero de uno de los bloques, el organismo que representa a todas las naciones del planeta ha sido incapaz de interceder eficazmente con los países que están alimentando la entrada de terroristas y así poder detener los crímenes como el de Ban Touma. Al no reconocer explícitamente que la actual insurgencia en Siria derivó en una escalada terrorista, la ONU se está posicionando en la delgada línea de connivencia con el terrorismo. Por más que sus funcionarios, desde el enviado especial de la ONU Lakhdar Ibrahimi lo nieguen y acudan a la argumentación de que actúan bajo los términos de referencia de un Consejo de Seguridad dividido, la conducta unilateral hacia Siria y su “inanición política” frente al terrorismo, la coloca directamente como corresponsable del estado de situación. El sesgo anti gobierno de la ONU ha sido evidente por la sencilla razón de que Siria está sometida a sanciones, a un bloqueo y el organismo está encargado de velar para que se cumplan. Tanto el rol humanitario como el de detener la ola terrorista aparecen inmersos en lo que es central en la agenda predominante del organismo: poner fin a la guerra mediante el expediente de derrocar el actual gobierno. El atentado terrorista con un carro bomba del domingo pasado en Damasco en el barrio de Bab Touma, que hasta hace poco habría producido 13 muertos y 27 heridos, es reflejo de un estado de situación frente al cual la ONU no puede desprenderse de su cuota de alta responsabilidad. Bab Touma es calle y sector al mismo tiempo, enclavados en un barrio donde predominan iglesias cristianas, y cercano a mezquitas. El ataque es de una crueldad desmedida al hacerlo en un día de oraciones en un sector de alta religiosidad. La idea es desgastar no solo al gobierno si no crear pánico en la población y hacer ver que el gobierno no está controlando la situación. Si embargo aún en este plano el gobierno y las fuerzas de seguridad han reaccionado con la mesura que les ha caracterizado en esta crisis y cuentan con el apoyo de la población. La prensa internacional adversa al gobierno Sirio destaca el atentado de Beirut y opta nuevamente por reducir la gravedad del ocurrido en Damasco como ha sucedido con otros atentados. Así ha sido la tónica informativa en toda esta guerra irregular, inducida y en el aspecto de la información cada vez más sucia por parte del que promueven la agenda de derrocar un gobierno. A través de Al Jazeera, CNN, BBC, SKYNEWS, Le Monde. El País de España, The Guardian. The New York Times, por citar a los más visibles, se ha generado una visión uniforme de lo que ocurre. Como que en Siria existe la dictadura más feroz del planeta. Es difícil calificar ese tipo de cobertura, y solo cabe la misma palabra utilizada cuando se buscaron pretextos para invadir Irak: Fraude. Se ha comprobado un evidente cerco a la información para condicionar a la opinión pública y Naciones Unidas se acopla a ello exhibiéndose como un organismo fallido lo que debería ser una preocupación de todos. La ONU, el órgano internacionalista por excelencia bajo el liderazgo de Ban Ki Moon se ha alejado de los principios del internacionalismo más básico y con Siria está experimentando una de sus peores intervenciones para mitigar o solucionar el conflicto. Nota al pie de página. ¿Qué es poco honorable criticar abiertamente a la ONU, habiendo servido en el organismo por más de 25 años? Tal vez. Sin embargo serví a un organismo que se manejaba con otros parámetros y principios en donde la neutralidad, aunque costara mucho sudor, era la garantía de la legitimidad en la acción. Nunca fue fácil. Por eso que en el caso de Siria, tenía la voluntad de ver in situ cómo opera el organismo en ese doble rol de hacer cumplir las sanciones contra Siria y ejercer su función humanitaria con neutralidad. He palpado el rol de la ONU en Siria y se le observa como un organismo dedicado a hacer cumplir las sanciones y derrocar al gobierno por sobre las funciones humanitarias. Aún así, en revertir esa distorsionada visión y ese incompleto análisis sobre Siria y en recuperar la neutralidad extraviada por las presiones, está la posibilidad de que el organismo se reivindique. Tiene todavía el espacio y la oportunidad existe. El único problema es que los plazos se acortan. Las redes terroristas, cada vez más palpan los beneficios de asociarse al gran capital que ha orquestado esta guerra inducida, pesar de las advertencias. El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Manuel Vicent (1936-?) Escritor español.

No hay comentarios.: