miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ponencia de la educación y los problemas de la soberanía en el siglo XXI

posted by: TONATIUH MALDONADO. miércoles, 12 de diciembre de 2012 Darío Balvidares Es muy importante la realización de este segundo encuentro de educación; algunos de los que estamos aquí tuvimos la oportunidad de participar en el primer congreso hace seis años, donde poníamos, obviamente, en debate, en aquel 2006, las implicancias de la transformación educativa y la relación con la llamada Ley Nacional de Educación, que por esos días estaba apareciendo. Entonces y hoy decíamos y podemos continuar afirmando, creo, que desde la fundamentación de la ley y la reafirmación en todos sus artículos, que ese cuerpo legal no era más que un instrumento que reafirmaba los designios de los organismos internacionales. Los que imponen la palabra, los que nos dicen como pensar no solo en educación sino, incluso, como pensarnos como sociedad, como población. De alguna manera la Cumbre Iberoamericana, que se realizó en Mar del Plata en 2010, donde se expusieron las Metas Educativas 2021 nos muestran el grado de dependencia que tenemos desde que las políticas de la llamada “reforma” fueron suscriptas por los sucesivos gobiernos a partir de los ’90 del siglo pasado. Dice el documento Metas, en su primera meta general: “no parece que las reformas educativas impulsadas hasta aquí (en las últimas décadas) hayan logrado sus objetivos programáticos, por lo que sería necesario plantearse nuevas estrategias capaces de conseguir con mayor acierto sus finalidades”. Entre sus finalidades había una muy fuerte que tenía que ver con el maridaje entre la educación y la corporación empresarial. Ese maridaje se fue concretando paulatinamente hasta tener hoy a Monsanto y a la fundación Bunge, por ejemplo, dando cursos de capacitación a maestros rurales. Supongo que les deben enseñar a los maestros, cómo ellos deben enseñar a distinguir una semilla transgénica de otra que no lo es a sus alumnos. Cuando se sancionó la Ley de Financiamiento Educativo, la corporación empresaria se puso tan contenta, que un articulo de Clarín del año 2005, cuando todavía eran amigos con el gobierno, decía lo siguiente: “los quinientos hombres de negocios más importantes del país dieron su apoyo a la futura ley de financiamiento educativo y debatieron sobre el modo en que el sector privado puede colaborar con la educación pública…” Este apoyo responde a que estamos en un proceso de colonialidad creciente. No estoy hablando de colonialismo; estoy hablando de colonialidad y este concepto no se lo debemos a un pensador europeo; hay un pensador peruano que se llama Aníbal Quijano, que tiene trabajos sobre los procesos de colonialidad en el presente, pero que deviene del año del “descubrimiento”, 1492 con la categoría raza. Dice Aníbal Quijano que la categoría raza es la que marcó los niveles de “inferioridad” de todo aquel que no fuese europeo y blanco. Lo que se estableció es quién debía pensar como dominado. Quién debía pensar como dominado es una construcción, lo que pasa es que, es una construcción de conocimiento. Hay una cuestión epistemológica de base en esta construcción de conocimiento, que tiene que ver con la simulación de construcción de verdad. ¿Por qué? Porque lo construyó una “nobleza educativa” que es extra territorial, es transnacional. De hecho, yo siempre criticaba desde el año 2003, al grupo que integraba el programa Preal (programa de promoción de la reforma educativa para America latina y el Caribe). El programa fue una parte importante para la imposición de las políticas para la llamada transformación educativa. Allí estaba José Octavio Bordón, como copresidente del programa a mediados de los ‘90; pero podemos sumar también a Silvia Montoya, que para el que no está en Buenos Aires, es la actual Directora de Evaluación y Planeamiento del Ministerio de Educación del gobierno de Macri. Trabajaba con Juan José Llach y, es más, escribieron en colaboración el libro “Educación para todos”. Lo que confirma que Educación para Todos no es más que una marca, que permeabiliza el negocio privado en función de la captación del espacio público (por razones de tiempo no lo trataremos en esta ponencia). En esa misma línea, hemos escuchado, una noche en la feria del libro, al entonces ministro de educación Daniel Filmus diciendo: “marca argentina”. Nos ha transformado en un mercado donde se vende una marca que promociona determinadas cuestiones sobre el conocimiento y la investigación la Educación es una de esas cuestiones. Por eso el conocimiento de socialmente significativo, como enunciaba la Ley Federal de Educación (que nunca se dijo, significativo para quién), en el imaginario que crea la Ley Nacional dice: “conocimiento socialmente productivo”, ya veremos por qué. Es en función de esas nuevas inscripciones que el CIN, el Consejo Interuniversitario Nacional, tuvo que sacar resoluciones que avalaran la vinculación de las empresas con las universidades. Veamos por qué el principio de la colonialidad continúa rigiendo nuestras vidas: en 2008 Emilio Botín, el presidente del grupo Santander Río se reúne con todos los rectores de las universidades públicas españolas para decirles, entre otras cosas: “… no podemos perder el tren del mercado de la educación superior en Europa. Para eso necesitamos como ´furgón de cola´ a Latinoamérica” (estoy citando de memoria). Inmediatamente, no pasaron dos meses y se crea el espacio de Educación Superior Latinoamericano, a propuesta de quién, de Emilio Botín. Poco tiempo después se crea (en España), porque tampoco lo tenían, el Ministerio de Ciencia, Técnica e Innovación Tecnológica… Un mes después se crea el mismo ministerio en Argentina, cuyo presupuesto se componía de dineros públicos: un 50 %. Y el otro 50% compuesto por un crédito del BID. ¿Quién esta decidiendo cuál es la investigación científica que se desarrollará en las universidades? Otro ejemplo El BID es el mismo que provee 46 millones de dólares en los libros que repartimos en las escuelas, como una de las partidas de subejecución de un crédito de 2.700 millones de dólares (Crédito 1966 / OC – AR) El convenio es millonario con las grandes multinacionales editoriales. Todos sabemos, o deberíamos saber, que los libros no son gratuitos, constituyen deuda externa, dentro de 20 años nuestros alumnos los seguirán pagando. Entonces el accionar del mercado financiero esta enmascarado bajo un discurso progresista de soberanía territorial. Hoy hablábamos en la comisión del tema de las mineras, y decía que la Universidad de Tucumán no aparece entre las que reciben dinero de la minera Alumbrera (Catamarca). ¡Pero claro! no recibe fondos porque está en sociedad con la Alumbrera, la universidad de Tucumán comparte las ganancias con su socio, la minera Alumbrera. El fiscal Antonio Gómez procesó al vicepresidente de la minera… quieren destituir al fiscal Gómez. Y no voy a abundar en esto por razones de tiempo. La cuestión es que lo público se empieza a disolver, lo público físico, territorial y lo publico simbólico, esto incluye al conocimiento, que se disuelve en plano meramente instrumental, en función de generación de mercancía. Cuando hablaba Vilma (Plata Arnez) de las tres “E” que tiene, curiosamente para nosotros, en su discurso el presidente Evo Morales: “Eficiencia, Eficacia, Excelencia”, palabras todas que construyeron los enunciados neoliberales a las que hay que agregarle que fueron palabras de Juan Carlos Tedesco, uno de los cultores en Latinoamérica, no solo en Argentina, junto a otros como el chileno José Joaquín Brunner, de todas las reformas de los noventa junto a los técnicos como hoy el senador Daniel Filmus. Los técnicos ponen en proceso, ejecutan, las políticas que se diseñan en los organismos internacionales con las colaboraciones de fundaciones que actúan como instaladores y difusores del discurso de la “reforma educativa” (como la fundación Sophia y Cippec, entre otras) y de universidades privadas como la Universidad Católica de Chile, entre otras, que fue una de las artífices de muchas de las propuestas en reconvertir a los trabajadores de la educación en función de los que las políticas globales habían decidido en cuanto al perfil que deberíamos tener los educadores de Latinoamérica. Recordemos que la Universidad Católica de Chile es en la que Milton Friedman, el ideólogo del neoliberalismo, pudo realizar su sueño; un convenio en los años 50 para formar a los “Chicago boys latinoamericanos”. Fue la Universidad Católica la que le abrió sus puertas creándole la carrera de Economía en dónde se formarían los futuros cuadros políticos y técnicos. Entonces, frente al diseño de las políticas globales que toman la educación como un gran mercado, lo que nos preocupa es la integración de base de las instituciones; esto es la conexión directa entre las escuelas, las universidades, los institutos de educación superior; y no la integración que proponen las políticas que disuelven lo público en función de los intereses privados. Nos cuesta conversar con el compañero de la escuela de enfrente, hace 27 años que trabajo en el Hipólito Vieytes, acá en el barrio de Caballito, y prácticamente no conozco a los compañeros del colegio Huergo, que están a una cuadra. Ahora, esto también es responsabilidad nuestra porque para poder abordar los problemas del conocimiento, es importante preguntarnos: ¿Qué conocemos?; poner en discusión: ¿Qué es la soberanía del conocimiento? Esto no tiene que ver con la educación de manera directa, pero es parte del des-conocimiento; el Dr. Alejandro Olmos Gaona, que ahora esta investigando, esta continuando lo que había empezado su padre sobre la deuda espuria, publicó un articulo en Argenpress (octubre 2012) a raíz de la famosa fragata que esta en Ghana y dice: “que las renuncias a la inmunidad de nuestra soberanía, contaron invariablemente con la conformidad de los distintos Procuradores del Tesoro, que en sus dictámenes estimaron procedente la misma, llegándose al extremo en el caso de los Bonos Brady, de que el dictamen firmado por el Procurador le fue redactado íntegramente por los abogados de los bancos acreedores”. Esto es más o menos lo del convenio firmado por la minera Barrick en 2004, contratando los servicios del Departamento de hidráulica de la Universidad Nacional de San Juan para monitorear los trabajos de exploración y explotación del terreno. En el articulo 6 de ese convenio decía que quedaba absolutamente prohibido hacer públicos estos informes durante los próximos 20 años. Claro, dentro de 20 años ya la Barrick con su mina Veladero no existe más, la Barrick, que dicho sea de paso, está dentro de la biósfera de San Guillermo, lo que la UNESCO había declarado en 1979, patrimonio de la humanidad. La Barrick primero no aceptaba que estaba dentro de la biósfera, después lo aceptó. Parece que todo lo que la UNESCO declara patrimonio de la humanidad goza de emprendimientos privados de explotación. Digo la UNESCO porque es uno de los faros intelectuales junto con la CEPAL de todos los programas de transformación educativa para América Latina y el Caribe, con el famoso documento: “Educación y Conocimiento, eje de la transformación productiva con equidad” que fue el sustrato político de la “transformación”. Hasta aquí vamos viendo, como dijimos hace unos minutos, aquello del conocimiento socialmente significativo, travestido productivo, es decir, esa era la significación. Entonces, a partir de ahí reaparecen las orientaciones del “nuevo” secundario, antes orientaciones del polimodal. Lo interesante es que la estructura del secundario se declara obsoleta. La colonialidad del poder acepta las “clasificaciones” de los decididotes globales que continúan trabajando sobre el concepto de obsolescencia; era obsoleto tener el gas del estado, era obsoleto tener la luz del estado, había que cambiar todo, había que privatizarlo, a ese gesto lo llamaron “modernización” del estado. Las mismas categorías se están usando desde hace años desde la cumbre en 1992 los que firman Educación para Todos, y en esas firmas esta la entrega paulatina de lo público a lo que, sutilmente, llaman asociaciones civiles que son las fundaciones, las grandes corporaciones. Creemos que la soberanía en realidad determina los riesgos, simplemente estoy hablando de la soberanía de nuestras épocas, la soberanía de la modernidad, en todo caso, y cuando uno habla o hablaba de descolonización, esos procesos han estado en la Argentina supuestamente de 1880, sí, la generación del ‘80, Roca: el exterminio de las comunidades originarias. En este proceso de descolonización podemos pensar que hubo grandes cambios porque fue una clase la que tomo el poder, la que construyó la “verdad” del poder, una clase que venia de los procesos de colonialidad moderna y esta clase terminó constituyendo la nueva burguesía argentina y hoy terminamos como esos países que yo no voy a llamar libres, permítanme que diga, países liberalizados, estamos dentro del concepto del pensamiento liberal, terminamos todos subordinados al orden común internacional o sea que lo que llamamos estado pos colonial no es más que parte del eufemismo de la libertad, de los procesos de colonialidad mundial de apropiación de los sistemas productivos de verdad, que son los que tenemos que recuperar. Hoy hablábamos de eso, de los sistemas de producción de verdad y poder empezar a hacerlos públicos desde lo público, es decir, pensarlos desde nuestras propias prácticas. El estado pos colonial es funcional a esta organización (global), por lo tanto de lo que se trata es que nos están hablando de una soberanía del mundo corporativo y de la productividad. La soberanía de las grandes empresas que también se comen entre ellas porque esa es la ley del mercado. Estas son las políticas que se instrumentan desde el estado, que provocan mayor fragmentación social, profundizando la concepción de mercado educativo. Para ir finalizando, un ejemplo irrefutable de la dirección de las políticas educativas que debería llamar la atención, esto que dijo el, entonces, ministro Daniel Filmus en junio de 2004: “el ministerio es el lugar de concertación de los organismos internacionales”. En síntesis, los cuerpos legales determinan la disolución del cuerpo público de nuestro sistema educativo. Bueno…Gracias a todos… NOTA: El texto respeta el audio original pero con algunas adaptaciones para su mejor comprensión del paso de la oralidad a la escritura. DESGRABACIÓN: Claudia Gelfo (maestra, Paraná, Entre Ríos). El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Manuel Vicent (1936-?) Escritor español.

No hay comentarios.: