sábado, 19 de enero de 2013

Multotas a Televisa... y tan campante

Jenaro Villamil 13enero2013 Telecomunicaciones Las multas que por más de 100 millones de pesos le impuso la Comisión Federal de Competencia a Televisa no ponen en jaque la sociedad que Emilio Azcárraga estableció con Ricardo Salinas en Iusacell, aun cuando el órgano antimonopolio advierte que castigará la violación reiterada a las normas y leyes que buscan evitar la concentración en el ámbito de las telecomunicaciones. Al final de cuentas, la penalización económica en contra del consorcio puede atascarse en el limbo de las apelaciones judiciales. Por primera vez desde que inició su proceso de expansión hacia el triple play y de concentración del mercado de la televisión restringida, Grupo Televisa fue objeto de dos multas de la Comisión Federal de Competencia (CFC), que suman 107.6 millones de pesos, por dos casos diferentes –Televisión Internacional (TVI) y Cablemás– pero en circunstancias similares: la violación a una condición impuesta por el organismo antimonopolio que le prohibió a altos ejecutivos de Televisa formar parte del Consejo de Administración de GSF, consorcio que controla las empresas Total Play y Iusacell, ambas de Ricardo Salinas Pliego. Las dos multas, que aún pueden ser litigadas por Grupo Televisa en tribunales o acogerse al recurso de reconsideración (caso Cablemás), no afectarán el proyecto más ambicioso de Emilio Azcárraga Jean: su sociedad al 50% con Salinas Pliego en Iusacell, pero podría desembocar en un proceso de desinversión o ruptura con TVI o con Cablemás, según distintos observadores consultados. En menos de una semana, el pleno de los cinco comisionados de la CFC decidió imponerle a Grupo Televisa la más alta sanción para estos casos: 53.8 millones de pesos por el caso de Televisión Internacional (TVI), donde es socio de Francisco González, dueño de Grupo Multimedios Estrella de Oro y de los periódicos Milenio y el canal Milenio TV, y otra multa por 53.8 millones por el caso de Cablemás, la segunda cablera más grande del país, donde Televisa mantiene el control mayoritario desde que se asoció con la familia Álvarez Guerrero. En el primer caso, el de TVI, el pleno del organismo regulador ratificó la multa que estableció en octubre del año pasado. Grupo Televisa pidió reconsiderar esta decisión, pero perdió. Aún falta saber si la televisora se amparará ante los tribunales ordinarios. Fuentes internas de la empresa indican que “seguramente” irá por esta vía. En el segundo caso, el de Cablemás, la CFC resolvió la multa el miércoles 9. Grupo Televisa puede interponer el recurso de revisión en los próximos 30 días naturales. La multa equivale al monto máximo estipulado por la Ley Federal de Competencia Económica, anterior a las reformas de mayo de 2011. En ambos casos, los integrantes de la CFC argumentaron que en abril de 2011 dos consejeros de Grupo Televisa (Emilio Azcárraga Jean, presidente, Alfonso De Angoitia, vicepresidente) y otro funcionario más se integraron al Consejo de Administración de GSF Telecom Holdings, propietaria de la empresa de televisión restringida Total Play, que también pertenece a Ricardo Salinas Pliego. “Con ello, Televisa incumplió la condición de que en su consejo de administración no participaran consejeros de otras empresas de televisión restringida o de alguna de sus subsidiarias, impuestas por la CFC con el objetivo de evitar que se inhibieran los incentivos de estas empresas de televisión restringida para entrar a los mercados regionales en los que tienen presencia las filiales de Televisa (Cablevisión y Sky) o Cablemás”, señala el comunicado del organismo. El incumplimiento por parte de TVI y Cablemás, ambas empresas relacionadas con Televisa, se acreditó como resultado de un proceso de verificación iniciado por la CFC en diciembre de 2011, “que se interrumpió temporalmente a causa de diversas suspensiones judiciales obtenidas por Televisa y algunas de sus subsidiarias”. Multa o descentralización Durante la discusión, dos de los cinco integrantes del pleno de la CFC, Luis Alberto Ibarra y Miguel Flores Bernés, consideraron que no bastaba con la multa sino que procedía ordenar “la desconcentración” de Televisa en Cablemás y en TVI; es decir, que desinvirtiera en ambas empresas, las cuales suman más de 2.7 millones de suscriptores de televisión por cable. Desde 2007, la adquisición de las dos compañías le permitió al consorcio de Azcárraga Jean tener el control de 65% de los abonados a sistemas de televisión restringida, según los datos de la propia CFC. TVI cuenta con 738 mil suscriptores y Cablemás, la segunda más grande después de Cablevisión, tiene 1 millón 938 mil usuarios. Al mismo tiempo, la sociedad en estas empresas, que eran rivales de Cablevisión y Sky, ambas filiales de Grupo Televisa, le generó al consorcio de Emilio Azcárraga Jean un incremento sustancial en sus utilidades. Tan sólo en 2012 Cablemás produjo 485 millones de pesos de ganancias y TVI, 227.9 millones, según el reporte trimestral de 2012 de Televisa. Eduardo Pérez Motta, presidente del pleno de la CFC, admite que se generó esta discusión, pero finalmente prevaleció la posición de los otros tres comisionados que optaron sólo por la multa. “Hay diferentes grados de gravedad. Si hubieran hecho algo que desde nuestra perspectiva hubiera implicado algo muy grave, no hubiera bastado la multa. Si hubiéramos decidido ordenarle a Televisa que desinvierta, seguro lo hubiéramos perdido en tribunales”, aclara Pérez Motta, en consulta telefónica. “La multa tenía que ser proporcional a la gravedad de lo que cometieron. En ambos casos, estamos hablando de casi 110 millones de pesos, que es una cifra considerable”, argumenta. –¿Estas multas ponen en riesgo la fusión entre Televisa y Iusacell, aprobada finalmente en junio de 2012? –se le pregunta. –No, para nada. En todo caso pondrían en riesgo la operación actual de Cablemás y TVI. Ahora, todo depende de si estas empresas deciden ampararse para no pagar la sanción. El comunicado del órgano regulador establece que “en ambos casos, el pleno juzgó que no era procedente ordenar la desconcentración en TVI y en Cablemás, posibilidad prevista en el artículo 35, fracción VIII de la Ley Federal de Competencia Económica, atendiendo a las consecuencias que se han derivado del cumplimiento que hasta el momento se ha dado del resto de las condiciones impuestas por la CFC en estos casos. “Sin embargo, el pleno señaló que ante una eventual reincidencia, la comisión hará uso de todas sus facultades legales para sancionar debidamente el incumplimiento de condiciones”, advierte el comunicado. Desde 2007, la inversión de Grupo Televisa generó una polémica en el sector de las telecomunicaciones porque implicaba una mayor concentración de esta empresa, ya no sólo en materia de televisión abierta, sino también de televisión restringida y, por ende, en el mercado del triple play (servicios de telefonía, televisión e internet). Hasta 2008, Grupo Televisa tenía 49% de Cablemás y la familia Álvarez 51% de las acciones con voto, tras una inversión de 258 millones de dólares. En el caso de TVI, Televisa se quedó con 50% y Francisco González con otro 50%, luego de una inversión de 798.3 millones de pesos y un préstamo de 240.6 millones de pesos a Multimedios, convertibles en acciones de la compañía. Al autorizar estas inversiones, la CFC le impuso varias condiciones a Grupo Televisa. Entre éstas se encuentran el must offer para “garantizar que los consumidores podrán acceder a la programación de Televisa aunque el operador de TV restringida que contraten sea competidor de esta empresa” y el must carry para que los suscriptores puedan “tener acceso a todos los contenidos de televisión abierta –sean o no de Televisa–, nacionales y locales, sin importar que su proveedor de servicios de TV restringida tenga ligas con esta empresa”. La tercera condición establece que tanto Grupo Televisa como TVI y Cablemás “deberán tomar acciones para impedir la coordinación por otras redes de telecomunicaciones que sean sus competidores actuales o potenciales. En particular, Grupo Televisa deberá prohibir que los miembros de sus consejos de administración participen en los órganos de administración y operación de otros concesionarios de redes y deberán enajenar sus acciones en PCTV, en la que es socio de otros concesionarios de TV por cable”. Los otros grupos que no pertenecen a la Canitec, la cámara de televisión por cable controlada por Televisa, y PCTV, compañía que finalmente quedó bajo las órdenes de Televisa, han argumentado que la empresa de Azcárraga Jean ha incumplido estas condiciones. Hasta ahora, la CFC sólo ha impuesto una multa a Televisa por el caso de la participación de altos ejecutivos de GSF, de Ricardo Salinas Pliego. Simulación Los dos multas no afectan la operación más ambiciosa para Televisa, que es su sociedad con GSF, controladora de Iusacell y de la empresa Total Play, ambas de Ricardo Salinas Pliego, su presunto competidor en TV Azteca. La fusión entre los dos grupos más grandes de televisión se anunció desde marzo de 2011 cuando dieron a conocer que invertirían en Total Play, la única empresa capaz de dar servicio de 100 megas en internet, televisión en alta definición (HD) hasta con 250 canales, telefonía fija y móvil, mediante la red 4G de Grupo Iusacell. Apenas una semana antes, a pesar de haberlo negado airadamente en enero de 2011, Salinas Pliego y Azcárraga Jean concretaron la adquisición de 50% de Grupo Iusacell a través una operación de inversión de Televisa por mil 565 millones de dólares en compra de deuda convertible en acciones, y de 37.5 millones de dólares en capital; es decir, un total de mil 600 millones de dólares. La sociedad se anunció antes de que la CFC autorizara la fusión de los dos gigantes de la televisión mexicana. El 24 de enero de 2012, por tres votos contra dos, el pleno del organismo antimonopolio rechazó la fusión. Uno de los argumentos centrales para rechazarla fue precisamente el incremento del poder de Televisa en el mercado de la televisión restringida, al adquirir acciones en Total Play. En una de las partes medulares de la argumentación, se señaló: “a) de acuerdo con los últimos datos reportados respecto del número de suscriptores de Total Play, su trayectoria de crecimiento ha tenido una tasa de crecimiento significativo; b) Total Play es un nuevo competidor en el mercado con acelerado crecimiento; c) Televisa detenta más de 60% del mercado en el Valle de México; d) Total Play, dada su penetración acelerada en el mercado, su política agresiva de precios, su tecnología implementada (fibra óptica), y la gama de su oferta en cuanto a las cualidades de sus servicios… es un competidor disruptivo para el DF y un competidor potencial para el resto del país… por lo que la concentración llevaría a que dicho competidor, que cuenta con la tecnología, la calidad de producto y precios capaces de afectar la participación de mercado de Grupo Televisa, dejaría de ser un competidor independiente de ésta, pues Grupo Televisa tendría el control indirecto de dicho competidor, al adquirir 50% de su controladora GSF.” Tras un intenso cabildeo de Los Pinos y de presiones de ambas compañías, en junio de 2012, una semana antes de las elecciones presidenciales, la CFC decidió aprobar la fusión entre ellas imponiendo siete condiciones. A pesar de haber beneficiado la concentración de las dos televisoras más importantes, los voceros y representantes jurídicos de Grupo Salinas calificaron de “onerosas, restrictivas, excesivas y muy duras” las condiciones impuestas por el organismo antimonopolio. Una de esas condiciones era que se publicaran, “a más tardar el 30 de noviembre de este año” (2012) la convocatoria a la licitación correspondiente a las frecuencias de televisión abierta en tecnología digital. Pasó esa fecha límite y no se cumplió. Fuente: Revista Proceso 1889 Post: Gloriamlo El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Manuel Vicent (1936-?) Escritor español.

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